miércoles, julio 15, 2009

Once upon a time...

Esta Caperucita conservaba la frescura de sus años mozos, sonreía siempre y le
gustaba pasear no por uno sino por varios bosques. Ya no era una adolescente, pero si una caperuza reloaded, siempre lista para llevar encargos a su mamá, abuelita, amigas, jefas, profesoras y demás conocidas. No le importaba lanzarse a la aventura, ya sea a pie o en combi, siempre estaba lista para una nueva misión.

Era amiga tanto de lobos como leñadores. Había conocido un buen números de ellos por más de una década. Lobos de todos los tamaños y colores: lobeznos, viejos lobos,lobos wannabe, lobos metaleros de buen corazón, así como leñadores chompita, leñadores floro, hippies y yuppies.

Con ellos tenía muchas anécdotas para recordar, así como con sus otras compañeras caperuzas: fiestas descomunales,cafés y suculentas comilonas, entre otras excursiones. Había sido paño de lágrimas tanto de unos como de otros, también tenía en su haber relaciones no exitosas con algún leñador floro y uno que otro lobo wannabe.

En su historia entre ambos clanes tampoco faltaron peleas cuando alguno de estas criaturas colmaban su paciencia y buen humor. Aunque Caperuza podía aceptar que errar es humano y que ella también metía la pata y dejaba confundidos algunas veces tanto a lobos como a leñadores.

Un día ella dejó el bosque y conoció el Mediterráneo. Ingenua, empezó a conocer nuevos leñadores y lobos de distintas nacionalidades,empezó a tratarlos como si no hubiese diferencia horaria ni geográfica. Esta caperuza al igual que la original era muy confiada y como no encontró otras caperuzas a su alrededor, empezó a tratar con lobos que para ella en el fondo tenían alma de leñadores. Grave error. Este pseudo personaje de cuento ha conocido una nueva especie al que ha denominado Caperuza hunter, que puede ser confundido con viejo lobo o leñador floro.

Este híbrido está acostumbrado al trato con caperuzas y si abriéramos su armario seguro encontraríamos mil y una capuchas coloradas con banderitas de diferentes colores y escudos.

Bien dicen que no hay mejor lugar que el hogar, allí todos sus amigos lobos y leñadores siempre le tienden una mano porque conocen lo que esta caperuza vale.

Ahora nuestra heroina tiene una investigación antropológica que llevar a cabo, porque al parecer en el mundo no solo existen lobos y leñadores.

Hay historias que no se cierran con un colorin colorado sino con puntos suspensivos.

sábado, junio 20, 2009

Buenas migas

Poco a poco estoy conociendo nuevas personas, pero como vivo en familia paso más el tiempo con mi prima y mi mamá. Mi mamá tiene la imagen de ser una persona muy seria, que no tiene muchos amigos y menos que se va de parranda. Desde que llegué, trabaja un poco menos y sale más: damos largas caminatas, vamos a tomar el solo a la playa y salimos de vez en cuando por una chela.

Mi prima es muy joven y tímida, todos creen que es menor de edad, es la primera vez que está lejos de su casa y extraña demasiado su ambiente. Por mi parte no me cierro a tener conocidos y pequeñas conversaciones con quien me quiera hablar. Me gusta estar en familia, pero extraño salir con mis amigos.

La gente nueva siempre llama la atención sobretodo cuando un lugar es pequeño y los unos a los otros se conocen. Un recién llegado crea expectativa y aquí se aplica ese refrán que dice "Pueblo chico, infierno grande".

He notado que en general hay mucho interés por el estado civil del nuevo(a) de la cuadra porque como aquí no pasa mucho, a la gente le encanta la novela. Si Fulana sale con Mengano, si Mengano liga con Sutana, si al final Sutana se queda con el amigo de Mengano, Perencejo.

Como una vez me dijo un amigo se trata del "Efecto crucero", todos están lejos de su país y no importa lo que pase, liberan sus instintos. Solteros, casados, viudos, divorciados se mezclan sin dejar títere con cabeza.

No me quita el sueño lo que tengan que decir, porque al final hay personas que para bien o para mal hablaran. Solo sé que si empiezo a tener amigos más cercanos, estas son mis prioridades de diversión en la isla. La primera está más al alcance de mi mano, para la segunda y la tercera necesito que mi amigo(a) tenga auto.


1. Una buena conversación

2. Ver una pela

3. Ir de juerga


En ese orden es como yo quiero y no al revés. Me molesta la poca imaginación de los chicos cuando te abordan de la siguiente manera ¿Ya fuiste a bailar? O sea en la disco hay que ir a bailar y a chupar (y posiblemente a chapar) pero prefiero ir en grupo. Lo que más me interesa son las actividades 1 y 2.

Sé que el trago hermana a la gente, tengo muchos patas de trago, muchísimos, pero antes he podido conocerlos sin tener música estridente ni tanto alcohol en la sangre.

Me gusta la compañía, pero tampoco la multitud por eso futuro amigo, pana, brother de buenas a primeras no me quieras llevar a bailar "cheek to cheek " ni "cachete con cachete, pechito con pechito y ombligo con ombligo".

domingo, junio 14, 2009

Cruzando el charco ( Primera parte)

Dejar tu país no es fácil, no importa las circunstancias en las que salgas ni tampoco las motivaciones. Una vez que tienes el pasaje en tus manos y sin retorno programado como es mi caso, te das cuenta que no hay marcha atrás: la aventura ha comenzado.

Después de un mes de constantes juergas y reuniones, me subí a un avión peor que el cocharcas, dispuesta a cruzar el charco. Madrid, fue mi primera parada. Allí estuve 10 días, conociendo un poco la ciudad y rastreando amigos que no veía en algunos casos desde hace varios años. La aventura madrileña se me pasó volando, disfruté mucho del metro, de fotografiar una ciudad cosmopolita con miles de lugares por conocer y beber cañas en los bares.

Un martes después de pasar por dos aeropuertos, beber el té helado más caro de mi vida y comerme un pancho con una mostaza tan picante como el wasabi, llegué a la isla de Menorca.


¿Qué sabía yo de Menorca? Sabía que era la hermana menor de Mallorca, que a los ingleses y alemanes les encanta para vacacionar en familia pero mi mayor motivación era conocer el lugar que albergaba a mi madre desde hace casi una década. Santo Tomás, es la playa donde queda el hotel donde trabaja mi madre y allí llegué hace más de tres semanas.


Hay muchas cosas que han cambiado en vida con este viaje, cambios que iré contando poco a poco.


Alojamiento: Después de casi 6 años de vivir a mis anchas, ahora vivo a mis "angostas". Mi intimidad acabó, ahora vivo en como en el Gran Hermano compartiendo la vivienda con tres personas más dos peluches y una laptop, esta última es la niña de mis ojos y mi ventana a Lima. En esta parte del hotel hay tres mauritanios, una pareja de dominicanos, un par españoles y siete peruanos. Este será mi vecindario por lo menos hasta agosto.


Amigos: Al final decidí caer en las garras del facebook, twitter y otros nuevos tecnohueveos. Tan sacrificada yo, me flagelo a diario dejando comentarios, publicando fotos, jugando Mafia Wars y respondiendo mil y un test. Para mi es una prioridad no perder contacto con la gente que quiero por eso un día antes de llegar a Menorca, corrí al Corte Inglés a comprarme una laptop. Ahora la tengo a ella, a mi querida HP para llenar mis espacios de ocio.


Comida: Durante la semana mi mamá trata de preparar una o dos veces comida peruana. Aprecio su esfuerzo, pero es una pena porque no sabe igual. No sé si son los ingredientes o el contexto. La comida me sabe totalmente diferente, son otros sabores y texturas. No puedo engañar a mi paladar, aunque a mi estómago sí.
En la playa donde vivo, hay por lo menos unos 5 restaurantes y un par cafés. Venden platos a base de pescados y mariscos pero la carta no me provoca. No siento ese olor rico que sale de las cebicherias en Perú. La paella no está mal y el gazpacho tampoco pero hasta ahora no he comido algo que impresione mis sentidos. Eso sí, la pastelería en Menorca es muy buena, hay ricos bollos rellenos, ensaimadas y hojaldres.


Transporte: Hay 5 horarios en los que puedo movilizarme en bus a otras ciudades como Ciudatella y Mahón. La hora es la hora y si te pasas un minuto, tienes que esperar dos horas para el próximo bus. Por lo general es mejor salir en el primer bus para poder aprovechar la mañana porque a las 2 p.m. todo cierra a excepción del supermercado y algunos restaurantes, se tiene que esperar hasta las 5 p.m. para que vuelva la vida y la bulla. Después de las 7 p.m. no encuentro bus, me jode porque a esa hora hay películas buenas en el cine de Mahón. La gente que no tiene movilidad propia hace autostop, pero yo todavía no tengo muchos conocidos y no me atrevo.


Entretenimiento: Las playas son maravillosas. El mar es un gran piscina transparente donde resfrescarse. No es tan caliente como me temía, está en su punto perfecto. La arena no se pega, con una sacudida rapidamente abandona la piel. Hay que avanzar muy adentro para que el agua te llegue a la altura de la cintura. Tengo el mar a unos cuantos metros, pero nadie se explica porque este año hay poca arena en Santo Tomás por eso que camino siempre en dirección a Binigaus (a la derecha) o Son Bou (al lado contrario). Me gustan ambas playas porque no están cerca a los hoteles, allí si me siento a gusto en el Mediterráneo.


Extravagancias: Al principio me costó acostumbrarme a ver tantos desnudos en las playas, sobretodo sextagenarios, pero ahora no me importa. Voy tranquila con mi ropa bien puesta a disfrutar del mar.


Cultura: Como todavía no me engancho con la tele española, me estoy acompañado de varios libros de Paul Auster, Wei Hu y Calvin and Hobbes. Saqué mi carné de biblioteca en Mahón y me prestan todos los libros que quiero, además de pelas y revistas.


No quiero escribir un testamento, por el momento lo dejaré allí. Bien dice la canción "Time goes by" y sé que después de esta aventura Lima estará esperándome como siempre.

miércoles, diciembre 24, 2008

Feliz (panqueque) Navidad

Tuve harta chamba, estrés y demás rollos que poco a poco estoy aprendiendo a manejar, pero algo bueno que descubrí este tiempo que estuve fuera de circulación fue la música de INYECTORES.

De casualidad andaba en octubre por "El Huaralino" en un festival bizarro, esperando a que Juaneco y su combo y los Destellos me pusieran a bailar, y mientras esperaba apareció INYECTORES, y de un momento a otro empecé a saltar (casi, casi a poguear) pero después del buen ritmo empecé a prestarle atención a la letra y me pareció genial.

Ahora cada vez que el estrés me quiere atrapar, acudo a sus canciones. Espero muy pronto contar con todos los CD´s. Antes de fin de año me daré una vuelta por las galerías Brasil.

Gracias a todos los que estuvieron pasando por aquí este año, incluso el tiempo que estuve en calidad de "prófugo".

Pásenla lindo hoy, abracen a sus seres queridos y sean felices.

Nos vemos en la ruta... Pronto




("Última Parada" fue la primera canción que escuché. Por ahora no puedo decir que es mi favorita porque cada vez descubro nuevas canciones que me gustan y no puedo decidir aún)

ÚLTIMA PARADA

Te vi salir, volver aquí
vivir corriendo no es mi idea de ser feliz
me voy de aquí, te oí decir
seguir huyendo no es la forma de verte vivir
vuelves acá, una vez más
sigues pensando que algún dia podrás parar
sueñas crecer y no volver a caer
Sin un lugar a donde ir, la calle se esconde de ti
la parada del bus no está
y tus amigos en la esquina se escapan de tu rutina
y el bar ya no te habla más
llegó el momento de tu vida para buscar la salida
y no correr sin ver detrás
y no quieres seguir si no puedes vivir
solo debes seguir pensando en que no
te volverás a equivocar
La poca luz se volvio gris
el día perfecto que busabas se alejo de ti
dificil es volver a unir
poner tu cuerpo y mente siempre en un mismo lugar
y ese secreto en tu interior nadie lo oculto mejor
sueñas volver y no tener que caer


jueves, octubre 02, 2008

Cheque en blanco

Confiar es entregar un cheque en blanco sin fecha de caducidad. Son pocos los que entregan su confianza sin que exista una relación de amistad, amor o parentesco de por medio, por eso no entiendo porque hay personas que hacen promesas y no cumplen con las expectativas y la confianza que depositaron en otros.

¿Por qué para algunos es tan fácil decepcionar? ¿Perder el respeto y el cariño puede tener tan poco valor? No solo se trata de la relación con los demás, total como dicen por allí “Si te veo, no te conocí”. Opino que aquel que olvida rápido sus promesas, como quién sube y baja de una combi, se pierde a si mismo. La costumbre y el tiempo le enseñan a vivir como un caradura, a dormir tranquilo como si nada hubiese pasado, a tomarlo la vida con ligereza.

No me gusta cuando me decepcionan, sin embargo me duele más decepcionar. No se trata de ser el bueno de la película, nadie puede cargar con semejante rol, creo que es más sencillo y honesto quedarse callado en vez de prometer lo que no se cumplirá. Llenar de palabras el momento, utilizarlas como escudo para quedar bien no sirven de nada si después los actos demuestran lo contrario.

La confianza es un cheque en blanco que solo se entrega una vez.


Por suerte puedo seguir girando cheques en blanco porque la cuenta de mi banco se encuentra en azul. La confianza siempre está allí, lista para depositarla en aquellos que lo merecen de verdad.



P.D: Hace dos semanas publiqué este post y luego lo suprimí porque pensé que no era un buen momento, pero ahora después de varias experiencias propias y ajenas me parece justo y necesario colgarlo ¡Odio mal a la gente que le importa un bledo jugar con el cariño y la confianza del prójimo!

viernes, setiembre 19, 2008

¿Diversión a toda costa?

No tengo feisbuk, no entró al jaifaif, mis visitas a los blos han disminuido y escribo un pos cada cuarto menguante. La chamba me absorve de tal manera, que no tengo tiempo ni ganas de entrar a Internet después de mi hora de salida, ni si quiera los fines de semana.

No tengo nada en contra de las nuevas formas que aparecen para llenar nuestra ociosidad, pero parece que los que estamos fuera de toda esta gama tecnológica nos perdemos de una experiencia maravillosa y sustancial. Es verdad que todos pasamos por tendencias tecnológicas que nos llenan en determinados momentos, pero que de ninguna manera son tan importantes y vitales para dejar otras actividades.

Puedo observar que algunos de mis compañeros de trabajo están a diario conectados al feisbuk. Un día le pregunté a uno “¿Tus amigos cuelgan fotos todos los días?” y me respondió con un escueto "Sí". Creo que no quiso dar más detalle esperando que siguiera mi camino y lo dejara solo extasiado contemplando el feisbuk.

Supongo que hay personas que saben marketear su momentos kodak mejor que otros, pero ¿De verdad sienten que su vida es tan cinematográfica que necesita ser colgada en la web mañana, tarde y noche?

Es bacán que las cámaras digitales sean tan populares y que se tomen fotos siempre que se tengan ganas, pero creo que la idea del feisbuk va más allá de solo publicar fotos para el deleite de los amigos y familiares. Es como si se utilizarán todos estos recursos para ser estrellas y vivir un reality mediático.

El año pasado llevé un curso llamado “Consumidores bajo la lupa”, en una de las lecturas se explicaba que en la actualidad las personas le temían a lo aburrido, que necesitaban transformar su mundo en uno “divertido” y que todo era parte de la construcción de la identidad.


¿El uso del feisbuk, jaifaif, blos, etc, vuelven a una persona sosa y sin gracia en una divertida y popular? O será que podemos serlo sin estar como musulmanes fundamentalistas o católicos acérrimos rezando a estos dioses tecnológico al levantarnos por las mañanas y antes de irnos a dormir.

No creo que una herramienta transforme la personalidad, por más avanzada que esté la ciencia y la tecnología, a nadie se le va a hacer el milagro.

sábado, agosto 30, 2008

Vacaciones

Propongo un nuevo concepto para la palabra libertad: sentir que todo pasó, que ese problema o situación que te aquejaba ya no está más allí. La satisfacción de no sentir pena, culpa, ni odio. Una sensación que invade tu cuerpo tal como si fuese oro líquido.

Esa libertad que te hace sentir poderoso, dueño de tu propia vida, listo para emprender algo nuevo y con ganas de enfrentarte a los obstáculos que pudieran aparecer.

Problemas pueden haber, unos más terribles que otros, así como existen personas más complicadas que otras.

Felizmente, hay quienes pueden sobrellevar la presión de la vida diaria sin angustia, pero por otro lado aquellos que no lo hacen disfrutan los momentos de libertad con mayor intensidad, el sabor del triunfo como si fuera el postre más exquisito.

Hay experiencias que nos marcan, cuando pasamos por épocas malas y a veces los buenos recuerdos no son suficientes para mitigar la pena. Pueden pasar dos cosas o nos sobreponemos de a pocos o todo lo contrario, caemos en un hoyo más profundo. En ambos casos, el tiempo es la mejor medicina: la rutina, las actividades no programadas, los que no rodean y un día resulta que tu cuerpo y tu mente te avisan que todo aquello que jodía pasó.

Brindo por esos momentos en que uno es consciente de que es libre, que es feliz porque sí y que no tienen que intervenir los demás para serlo.

Y si todo esto es parte de la madurez ¡Qué viva la madurez!


P.d: Acabo de ver "El descanso" en dvd. Una de muchas películas que quise ver y no pude, de repente fue el momento preciso, no hace un año atrás sino ahora.

viernes, agosto 08, 2008

¿Dragon Ball en las Olimpiadas?

Hoy no tengo ganas de nada, por suerte es viernes. Estamos viendo la inauguración de las Olimpiadas y apenas presto atención a pesar de tener la tele al frente. Buscando subirme el ánimo entré a youtube y lo primero que encuentro es Olympic 2008 - Monkey Movie.

Confienso que a los 17 me encantaba ver Dragon Ball Z. No me perdía ningún capítulo de la saga con Majin Bu, acomodaba mis ocupaciones diarias, salidas con amigos y visitas a familiares para llegar siempre con Goku y su prole. Hacia barra cada vez que Trunks y Goten o Goku y Vegeta se fusionaban y... basta con las confesiones.

La historia de Dragon Ball está basada en una novela china que se llama "Viaje al Oeste", que a su vez se basa en la leyenda del rey mono. Al parecer la BBC ha hecho una película llamada "Monkey Movie" que se está promocionando en estas Olimpiadas de Beijing. Les dejo un clip muy bacán.



miércoles, julio 16, 2008

Muñeco de Torta

Hace un año en el cumple de una amiga conocí a un chico, del cual su nombre no recuerdo, guapo, alto y buena gente. Vestido de manera clásica: camisa, chompita, pantalón de dril y mocasines, llevaba un corte de cabello igual de clásico y se le notaba ordenado y pulcro. Era un Kent salido de su caja, muy amable y educado, sabía en que momento reírse de los chistes, aunque no contaba ni uno.

Él estaba solo en la reunión al igual que yo, así que bailamos varias canciones esa noche. Me cayó bien pero no recuerdo de qué hablamos, solo que siempre estaba sonriente mostrando una sonrisa blanca sensodyne. No cabe duda que si se lo presentaba a mi mamá lo iba a adorar y estaría muy orgullosa por mi elección, pero a mi no me atrajo ni un poco. Lo único que me provocó fue mucha ternura y ganas de protegerlo por ser una especie en extinción.

Así fue como nació mi teoría del chico chompita, ese hombre que a simple vista se ve perfecto, que de hecho tiene un trabajo con todos los beneficios, fue aplicado en el cole, en la universidad y hasta en el doctorado. Es mesurado, no perdería los papeles por unas copas, no te va a contar chistes rojos ni hablará en doble sentido y peor aun no conoce mucha jerga. Un chompita por lo general ha estudiado algo que tiene que ver con la economía, psicología o contabilidad. Ojo, no es un nerd, tampoco un geek sino un chico con buenas maneras y responsable, un caballero a la antigua.

Él no llegará tarde a recoger a su chica porque siempre llega temprano a todos lados, sobretodo cuando queda con su mamá o con la mamá de su enamorada. De su tipo abundan en las series de televisión y en el cine, sobretodo en los chick flicks. Como aquel maestro que encandiló a Drew Barrymore en “Jamás Besada” o el personaje de Ross en la primera temporada de “Friends” o el esposo de Dharma, Greg. Sí, más de una vez al salir del cine o al apagar la tele he dicho que me gustaría toparme con un chico chompita, pero sé que lo que pasa en el cine, por lo general no pasa en la realidad. En la vida real, creo que me aburriría un poco con un chompita de enamorado.

Por lo general es el sueño de una chica romántica y tradicional, de las que tienen planes de matrimonio antes de los treinta y piensa tener hijitos (A lo Susanita) de todas maneras antes de esa edad. Aunque hay niñas buenas que tampoco quieren un chompita, al menos en los veinte. Hasta Candy le huye a los chompitas, el primer amor de este personaje de anime era Anthony, todo un chompita pero al final se templó de Terry, aunque no sé quedó con él.

Hay mayores de treinta, las mamás por lo general al no tener un chompita de esposo, tratan de criar a su hijo como tal y al parecer hay quienes le achuntan al objetivo. Lo he visto en vivo y en directo ¡¡ Da miedo!! Porque no hay mayor orgullo para una madre que sus amigas alaben lo educado, responsable y formalito que es su hijo chompita, sobretodo si se conduce por la senda del bien a través del los años.

Como todo en esta vida en la variedad está el gusto, las personas pasamos por tantas experiencias que a través de los años vamos cambiando, para bien o para mal, nuestra apariencia, costumbres y gustos. Hay rebeldes que se vuelven chompitas o viceversa, en el fondo uno escoge a sus amigos y pareja más que por un molde por química, si eso viene acompañado o no de cosas en común es lo de menos. Conozco parejas y amigos que se parecen mucho y se llevan excelente, al igual que otros que tienen ideas y costumbres distintas.

viernes, julio 04, 2008

Un poco de memorex de vez en cuando ( la ubicaina tampoco cae mal)

Las palabras “olvido” y “recuerdo” rondan mi cabeza estos últimos días. Soy una distraída con buena memoria, aunque no parezca el termino adecuado, estos adjetivos a la par me identifican bastante bien.

Tengo facilidad para recordar caras, nombres, títulos de películas, números de teléfonos y fechas, ya antes comenté sobre esto en otro post, pero a la vez tengo la costumbre de olvidar llevar en mi cartera cosas necesarias como llaves, documentos, celular, entre otros accesorios que dejo “reposar” en cualquier lugar de mi casa.

Pierdo llaves de manera olímpica, al menos unas 6 copias en el último año. Hace como dos meses tuve que hacer un viaje casi interprovincial a la casa de mi tía por una copia que ella guardaba, para colmo de males ella había salido y tuve que irrumpir en su habitación cual ladrón para conseguir mi maldita copia que un mes después perdí nosécómo pachangueando en una boda. (Aviso de último minuto, no la perdí, la dejé dormir el sueño de los justos en la guantera del auto, el señor que lava el carro la encontró)

Lo más estúpido pasó la semana pasada. Estaba en un taxi con mi jefa llegando a una comisión de trabajo, me tocaba pagar el taxi y en una mano tenía cuatro moneditas de dos soles, que nosécómo desparecieron segundos antes de bajar del taxi. Todavía sentadas en el asiento trasero, se me ocurrió sacar un billete y le pagué al taxista, y volví a revisar en que parte del asiento había soltado mis moneditas. Mientras revisaba dejé mi billetera a un lado, no dentro de mi cartera. Al final encontré las moneditas en el bolsillo de mi saco y bajé con mi jefa del taxi.

Apenas arrancó el vehículo, recordé que ya no tenía la billetera en la mano y menos en mi cartera. Estaba muy molesta por esta y por mil cojudeces que paso por andar distraída.

En cambio, a pesar de ser distraída hay situaciones que no olvido, lo descubrí en un encuentro espontáneo con alguien que había sido mi amiga. Nos dejamos de frecuentar por una situación incómoda que inauguró el comienzo de varios eventos nada agradables. Sentí que me falló y se lo dije, pasó más de un año sin saber de ella y solo la veía conectada en el msm.

Hace una semana nos vimos y recordé con lujo de detalles la anterior ocasión que hablamos. Esta vez ella estaba cariñosa como siempre pero yo no podía actuar como si nada hubiese pasado. Me comporté educada pero nada más.


Solo sé que a ella le fue mejor que a otra amiga en común, que estuvo involucrada en la misma situación. Con la segunda no me pude contener.

A ella no le había dicho nada porque no nos vimos las caras hasta tres meses después en un taller en el que coincidimos, como seguía defraudada preferí comportarme fría e indiferente para que comprendiera mi molestia.

Lo malo fue que un mes después volvimos a encontrarnos en una boda y ella vino con todo el cariño del mundo a saludarme y no pude soportarlo, en varios microsegundos quise decirle “Oye flaca, tú estás con roche y vienes como si nada, no te pases. No te atrevas” pero ya me tenía abrazada, parecía que estaba felicitando a la novia.

Fue demasiado incómodo y respondí mal, la palmoteé lo más fuerte que pude, tanto que las dos personas que estaban a mi costado se asustaron. No dije nada más, allí quedo todo y supongo que no hay marcha atrás.

¿Rencorosa? Sí ¿Por qué, no? Estoy en mi derecho. No soy una santa, pero trato de ser honesta con mis amigos y cuando la cago, lo acepto, y si no me doy cuenta espero que alguien me lo haga notar. A veces el tiempo y la distancia no sirven de nada, si uno no dijo todo en el momento del problema. Sé que hay situaciones que deben madurarse y que los amigos se equivocan, pero no hablar por temor y dejar que pasen los meses, muestra mucho desinterés hacia a la otra persona y da cabida a especulaciones.

miércoles, junio 11, 2008

Reflexiones veintisieteañeras (I)

No le tengo miedo a la muerte, tampoco a envejecer. Lo que me preocupa es caer enferma terriblemente y no poder cubrir los gastos, que mis seres queridos se tengan que endeudar para que pueda recuperarme en el mejor de los casos o al menos para vivir mis últimos días con el menor sufrimiento posible.

Lo peor de todo es el gasto que se puede generar, ese desbalance económico llega a perjudicarnos aún más que la misma enfermedad. De hecho que duele ver a un ser querido sufriendo, pero la persona que está enferma se siente peor porque no puede hace nada solo esperar a que el tratamiento funcione, mientras que los familiares alrededor hacen malabares por conseguir los recursos. En mi familia lo vivimos cuando mi abuelo le dio una hemiplejía y una situación así no se la deseo a nadie.

Últimamente he pensado en mil formas de cuidar mi salud, desde dejar el cigarro hasta obtener un seguro oncológico. Eso de los seguros no es barato, podría hacer un esfuerzo pero por el momento he decidido empezar por lo más simple: dejar de fumar. No soy una fumadora empedernida pero cuando voy a reuniones siento la necesidad de tener siempre un cigarro prendido, lo apago algunas veces cuando voy a bailar pero muy pocas últimamente. Comencé hace dos domingos y en total llevo 10 días sin fumar. Me había acostumbrado a tener un “pucho break” por las tardes en el trabajo pero decidí que ya no más.

A la vez me gustaría que mis seres queridos se cuidaran más. Conforme pasan los años, el cuerpo ya no responde igual y a veces a las personas mayores de 50 les cuesta comprender que tienen que bajar el ritmo y tomar más precauciones.

Mi abuela trabajó incansablemente vendiendo anticuchos hasta hace unos tres o cuatro años, ahora solo se dedica a cuidar su casa y a sus inquilinos (pollos, gallos, gallinas y cuyes). Ella tiene una desviación severa en la columna porque tuvo/tiene la costumbre de llevar bultos al hombro, costumbre que tienen la mayoría de las personas que crecieron en el campo. También como estuvo expuesta al humo de los anticuchos por más de treinta años le ocasionó una complicación a los pulmones y al corazón, que le trajo como consecuencia fuertes mareos y dolores de cabeza. Parece que la desviación de la columna más el humo que aspiró por todo ese período hace que uno de sus pulmones y la mitad de su corazón trabajen más que sus contrapartes y por ese motivo la circulación del oxígeno al cerebro no es buena.

Por otro lado mi madre debido a la osteoporosis avanzada y a la artrosis leve que le detectaron tiene que tomar medicamentos y suplementos para sobrellevar ambas enfermedades óseas y evitar que avancen. Lastimosamente no existe una cura para que este tipo de males desaparezcan, solo le queda cuidarse muy bien para evitar fracturas y lesiones. Lo bueno es que ella sabe que tiene que cuidarse muy bien para tratar de evitar los achaques que tiene mi abuela.

No soy hipocondríaca, por lo general gozo de buena salud pero últimamente me he detenido a pensar en el futuro. Mantenerse saludable física y mentalmente es primordial, creo que lo demás puede faltar pero nada es más preciado que estar sano. La información es una herramienta con la que contamos todos y puede ser un buen comienzo para cuidarse un poco para no arrepentirse mañana.




jueves, mayo 22, 2008

Los de siempre

Encontrarse con amigos después de una década no ocurre a diario. Hace dos semanas tuve la oportunidad de salir de pachanga con amigos de colegio que no veía desde antes de sacar DNI (Por si acaso esta servidora jamás tuvo libreta electoral ni siquiera la mecanizada). Fue una salida genial llena de recuerdos, nuevas historias, varias botellas de cerveza, risas y baile.

Durante mi vida he dejado de frecuentar a gente entrañable por diferentes motivos (que no tienen mucho sustento, lo acepto). Conforme uno madura establece nuevos lazos afectivos, pero a la vez va perdiendo contacto con personas que aprecia. El tiempo y la distancia pueden ser factores muy jodidos en una relación, y no sólo en el caso de las parejas, sino también entre amigos y familiares.

“Ingrato/a” es la palabra que utilizamos para referirnos a alguien que ha desaparecido de un momento a otro, a pesar de tantos momentos buenos (y malos) compartidos. Muchas veces he utilizado esa palabra y supongo que también la habrán utilizado conmigo.

“Ingrato” puede ser una palabra muy fuerte, como si el otro en verdad no ha valorado la amistad y el cariño que le ofrecimos. Bueno tal vez estoy exagerando (no sería una novedad) porque en el fondo siempre volvemos la mirada cuando encontramos fotos de antaño o cuando un recuerdo asalta nuestra memoria.

Con algunos amigos me encuentro en el messenger, pero no hay nada mejor que conversar cara a cara y no por medio de una pantalla (que solo sirve para distraernos mientras estamos trabajando) por medio del hi5 puedo conocer un poco de sus vida, saber quiénes se casaron o en qué país están y todavía me falta explorar el facebook.

Aunque mi celular no suena tanto como quisiera, lo entiendo pues tampoco es que esté pendiente de todos mis amigos. He aprendido a que la amistad sobrevive al tiempo sobre todo la que es real, que puedo dejar de ver a alguien por muchos años y cuando lo vuelva a encontrar recibiré un abrazo cálido y seremos los de siempre.


miércoles, mayo 07, 2008

Maldito seas Pizarro (Panchito, no Claudio)

Estoy segura que el nombre influye mucho en la personalidad de todos, así como en el trato de los otros. Sobre ese tema hay muchas teorías que se encuentran en mil y un páginas de Internet. Me gusta cuando los nombres tienen un contexto histórico o representan ciertos tipos de elementos culturales importantes, también los que suenan agradables como si tuvieran música.

Hay muchas personas que odian sus nombres, por culpa de padres irresponsables como diría
el Rojo, que no tuvieron mucho tino al elegir el nombre de sus hijos (Habla Killer!!) Tampoco significa que si alguien lleva un nombre feo o huachafo tenga que aceptar todo un karma negativo porque al final cada quien saca cara ante el mundo como puede, ¿No?

-¿Por qué todos me dicen Marita?, preguntaba el otro día una compañera que decía que sus clientes sin conocerla la llaman así por teléfono.

No a todos les gusta el diminutivo de su nombre, sobretodo cuando somos adultos. A mi no me molesta cuando me nombran utilizando el “ita” pero el “illa” me apesta. De verdad cuando escucho que alguien utiliza mi nombre y lo termina en “illa” no lo soporto. En la época de la conquista del Perú, el indígena conocido como “Felipillo” recibió este nombre de los españoles, quienes lo utilizaron como su chismoso, su contacto con el mundo indígena y desde el principio se trato de una relación de amo-esclavo.

Debe ser por esto que el “illo” e “illa” me suena despectivo, pero en cambio no pienso lo mismo en el caso del “ita” o “ito”. Tiene que existir cariño entre dos personas o más para que esto suceda, como en casa entre familiares, o en otros lugares como el colegio, la universidad donde uno conoce a los amigos.

Alguien me dijo que son huachafos los que usan diminutivos y peor los que exigen que a sus hijos los llamen del mismo modo, que por algo todos tienen un nombre que se escribe de una manera y que solo en el Perú teníamos esas costumbres.

Creo que para usar el nombre de otra persona en diminutivo tiene que existir por lo menos algo simpatía. Hacerlo forzado para caer bien no tiene gracia y pedir que te llamen en diminutivo no tiene nombre.


miércoles, abril 23, 2008

Hermanas

¿Te acuerdas de esa foto? Tú tenías como 8 años y yo 3, estamos sentadas comiendo una golosina mientras jugamos con tu muñeca Chichobello. Parece verano, ambas estamos muy ligeras de ropa con cara de que recién hemos abierto los ojos y con el cabello totalmente despeinado. Estamos muy sonrientes y con cierta complicidad en el rostro.

En esa época yo siempre quería jugar contigo pero tú me la hacías difícil, te encantaba hacerme renegar por cualquier cosa y como el que se pica pierde, siempre terminaba noqueada round a round.

Tus bromas las tomaba muy en serio y como no quería que te salieras con la tuya, trataba de responder a lo bruto: jalaba de tus rulos enmarañados, pellizcaba y rasguñaba por donde podía y por último buscaba a alguien que me defendiera.

No creo que tuviera más fuerza que tú y creo que te dejabas pegar porque sabías que sería yo quien al final terminaría llorando. Sobretodo cuando veía las heridas que te causaba y el dolor que fingías para asustarme. Una vez lancé lo primero que encontré y de tu cabeza salió sangre. Entré en pánico pensando que ibas a morirte por mi culpa, pero al rato tú estabas como si nada, muerta de la risa por mis lloriqueos, mostrando el corte de lo más valiente. Me daba remordimiento cuando te gritaban por mi culpa, al principio me ponía contenta pero luego se alojaba la culpa en mi y trataba de defenderte. Nunca hemos sido unas ladies, lo sé, siempre nos gustó jugar rudo.

Eres la única con la que podría pelear así -nadie ocupará ese lugar por más que quiera- y en el fondo sé que no guardas rencor por ninguna de nuestras grescas, lo que sí quedaron fueron algunas cicatrices que ninguna crema o tratamiento pueden borrar.

Cinco años de diferencia para nosotras fue mucho, conforme pasaban los años nos alejamos a pasos gigantescos, pero ciertas veces discutíamos sin razón porque era nuestra forma de no perder contacto.

En secundaria fuiste un boom, amiguera y divertida, yo no era ninguna nerd pero me sorprendía lo desinhibida que eras, siempre salías a bailar en las actuaciones, eras la que armabas las fiestas, tampoco te importaba meter bulla y que te llamaran la atención.

La época de colegio pasó rápido y un día decidiste recorrer tu propio camino, hacer tu familia y desde entonces pasaron trece años. Ahora nos vemos muy poco debido a que vivimos en diferentes provincias y a distintos quehaceres que solo nos dan receso en días festivos como Navidad o el cumple de la abuela.

Hace varios años volvimos a compartir el techo, me mudé por un par de años con los tuyos pero no supe aprovechar esa época, no sé porqué –o de repente sí- pero arrepentirse ahora no sirve de nada. Después tampoco supe sacar provecho a la tecnología pero a veces es mejor dejar que las ideas y las ganas tomen cuerpo y maduren.

El otro día después de muchas lunas te envíe un correo electrónico y sin guardarme nada lo conté todo sin tapujos. Me contestaste rápido y pude reencontrarme con aquella adolescente llena de vitalidad y entusiasmo, que a pesar de todo no se deja amilanar.

Me quedo con esta parte del correo
:“… Así que vivamos como lo merecemos, o sea ESPECTACULAR, la vida es solo una y no hay porque estar bien con todos, y si no les gusta que se vayan al diablo...”

Yo me quedo contigo a los 8 años, a los 16 y a los 32. Puedo quedarme contigo aunque no estés aquí y ahora, quieras o no quieras, pero sé que en el fondo te quedaste conmigo sin necesidad de tener consentimiento alguno.

viernes, abril 18, 2008

Cruzando Puertas




Tal vez en mi vida haya cruzado más de mil puertas.

No planeo contar cuántas fueron, nadie lo hace.


Por unas entré y salí incesantemente,

por algunas no volví a pasar.

Pocas veces encontré restringida la entrada,

y a unas cuantas me prohibí regresar.


Siempre hay algo de miedo a cruzar nuevas puertas,

pero el temor tarde o temprano se va.

Prefiero entrar, que salir,

la bienvenida antes que al adiós.


Constantemente cruzo puertas,

me acostumbré al constante ir y venir.






viernes, abril 11, 2008

Hadas


Cuando las hadas me visitan lo hacen sin que me dé cuenta. Les gusta jugar a las escondidas conmigo, se divierten sabiendo que su presencia pasa imperceptible para mis ojos y oídos.

La primera que me encontró, llegó atraída por las fantasías en mi cabeza. Disfrutaba de los colores y las mil y un formas que iba creando, pero le mareaba un poco la velocidad en que todo pasaba.

La segunda llegó intrigada aquella vez que perdí la voz, se había acostumbrado a escuchar el eco de mis palabras interrumpiendo la tranquilidad de su mundo. No tardó mucho en descubrir que no necesitaba de la voz para generar sonidos, bulla y ruido.

La tercera viene cada vez que genero recuerdos en mi memoria, en el instante preciso que grabo un nombre, un número, un olor, un sabor, un episodio. A ella siempre le gusta darme una mano cuando busco en mi cabeza algo que ha estado guardado por mucho tiempo.

Muchas más fueron llegando desde entonces, algunas prefieren entrar en mis sueños, algunas en mi boca y a otras les gusta revolotear al ritmo de mis emociones. Hay hadas que prefieren visitarme cuando estoy sola y otras que les fascina espiarme cuando estoy acompañada.

Cuando las hadas me visitan creen que no me doy cuenta. Les gusta jugar a las escondidas conmigo, se divierten creyendo que su presencia pasa imperceptible para mis ojos y oídos.


No me engañan sé que están allí.




martes, abril 08, 2008

(Ya sé que no sabes leer)

Nunca me ha ido bien en este tipo de relaciones, debes comprenderlo. En el fondo prefiero depender de alguien a que alguien dependa de mí, porque aunque tengo instinto maternal, no significa que esté dispuesta por el momento a ser responsable de alguien más -suficiente trabajo tengo conmigo.

Los meses pasaron y todos los cambios que se fueron dando en mi vida no te incluyeron. Acepto que hubo algo de egoísmo de mi parte cuando decidí que te mudaras, pero también pensé lo que era mejor para ti.

Ha pasado casi medio año y en ciertas ocasiones tu recuerdo me ha visitado. Sé que eres feliz porque hay gente importante en tu vida y todas tus necesidades están cubiertas. No creo que me recuerdes mucho porque tu tiempo lo llenan otros, y te entiendo porque otros también ocupan el mío.

Creo que dejé de mencionarte por miedo a dar explicaciones y a ser juzgada. Hubo personas que preguntaron por ti, que se extrañaron al no encontrar tu calidez cuando visitaron mi casa. Hay otros que te tuvieron mucho cariño pero no preguntaron porque tal vez creyeron que me iban a incomodar.

Fuiste parte de una etapa importante en mi vida y eso nada lo podrá cambiar. Sé que uno no debe decir “nunca más”, pero ya no quiero repetir el mismo error porque los sentimientos –en ambas partes siempre se comprometen- y la sensación de culpa busca casa cuando todo deja funcionar.

Que te vaya bien Pisco, que tengas una bonita vida.

No cambies de vereda si alguna vez nos cruzamos, de acuerdo?

jueves, abril 03, 2008

Pastruleando en una combi llena

“Viajar en tren es lo mejor, se tira el cordel y se para el tren. El inspector se enojará y mandará a parar el tren…” (Canción infantil)

Viajar en combis no es lo mejor, viajar en combis llenas es terrible. En serio las odio demasiado. He pasado mucho tiempo de mi vida viajando en combis y buses, más de lo que cualquier mortal sería capaz de soportar pero desde que me mudé hace 5 años a un distrito más céntrico mis horas en combi disminuyeron.
Ahora por motivos laborales, estoy otra vez viajando aplastada como un muñeco de Garfield a punto de salir por la ventana, haciendo equilibrismo para evitar que nadie me caiga encima y viceversa. El precio que hay que pagar por llegar a tiempo a mi centro labores –porque el sol salga cada día en mi monedero- es caro.
La única alternativa es salir cinco o diez minutos antes en la mañana, cuando las combis no están desbordando de pasajeros.

“Vamos de paseo pi pi pi, en auto feo pi pi pi, pero no me importa pi pi pi, porque llevo torta…”(Otra pastrulada infantil)

¿Auto propio? Lo veo lejos, no creo que sea una buena inversión –peor si es feo- además hasta que saque mi brevete pueden pasar muchos años.

“El carro mi tío tiene un hueco en la llanta... arreglémoslo con jabón”(Una más para el viejómetro)

No necesito estudiar mecánica para saber que con jabón no arreglo nada. Hago un llamado público a las cunas, colegios, clubes para que dejen de engañar a los inocentes niños, hijos de padres peatones, futuras tabas al volante como yo.

“Viajar en combi es de lo peor… el cobrador te joderá y cobrará…”
“Vamos al trabajo pi pi pi, en un chama lleno pi pi pi pero no me importa pi pi pi porque no estoy tan gorda...”
“El carro de mi flaco solo sale en la noche... el carro de mi flaco no madrugada ni de a vainas…”


jueves, marzo 20, 2008

Historia de una Q

Te recuerdo llenando la habitación con juguetes, mirando de rato en rato los dibujos por televisión, dirigiéndote a “ellos y a ellas” para que cumplan misiones importantes.

Los que pasaban por tu reino a saludar ¿Qué pensaban? No exigías compañía, con “ellos y ellas” te bastaba, era demasiado entretenido ser la reina de la habitación, que tus súbditos obedecieran y siguieran al detalle tus instrucciones.

De rato en rato querías un poco de atención de aquellos que habitaban fuera de tus dominios, los llamabas para asegurarte que no estabas sola y luego continuabas con tus quehaceres de gobernante.

Los extranjeros comprendían bien las reglas de tu reino, una vez dentro de tus dominios tenían que seguir al pie de la letra cada misión encomendada y no perder el hilo de la historia que tratabas de contar.


Solo dejabas tu reino cuando tenías viajes diplomáticos y cuando querías investigar como vivían otros. El espíritu aventurero siempre ha estado presente en ti, quieres a tu reino pero sabes que algunas veces tendrás que partir a respirar nuevos aires y a satisfacer tu curiosidad.





viernes, marzo 14, 2008

Provecho

Lalalalalalalalalala Porque el dolor físico ya no está, se fue de vacaciones y no tiene fecha de retorno. Sientes esa libertad después de que pasa el efecto de la medicina cuando tu cuerpo y tu mente vuelven a danzar al mismo compás.

Lalalalalalalalalala
Porque las personas que te aprecian no se toman ni un solo día libre para dejar de decir “Te quiero”. Sabes que es suficiente motivo para que hoy sea un día excelente.

Lalalalalalalalalala Porque lejos del estrés monetario todo lo disfrutas por partida doble, no dudas que el sol amanece cada día en el monedero.

Lalalalalalalalalala Porque te tomas el día completo para saborear lo delicioso que es sentirse BIEN por dentro y por fuera.

Lalalalalalalalalala Porque no tienes necesidad de que suceda algo extraordinario para ser FELIZ.